Matias

Matias

COTIDIANAS


                                  PLAGIANDO A MI ABUELA

 
Uno de los motivos por los que comencé a escribir fue para poder contar la historia de mi tía abuela Celia Lucarini, que con apenas quince años fue asesinada por su novio, en un episodio misterioso, hace ya más de sesenta años. Por distintas razones fui postergando esa novela.

Hace un año me propuse buscar información de Celia y también de mi familia materna. Quería saber la forma en que vivían en el campo, cuáles eran sus trabajos, distracciones, anécdotas de la vida cotidiana, etc.

Se me ocurrió que la mejor opción era hacerle una “entrevista” a mi abuela preguntándole detalles de aquella época  y llevando un grabador para después poder escuchar e ir almacenando datos que me sirvan para armar la trama y desarrollar la historia.

La conversación con mi abuela fue maravillosa, aunque muy poco productiva para el tema que yo me proponía.

Anoche, antes de acostarme, decidí volver a escuchar la grabación y después de escucharla dos veces quedé maravillado por el poder de mi abuela de saltar de un tema a otro, hilvanando las anécdotas y situaciones con una efectividad que ni el mejor narrador podría alcanzar. Mi abuela recurre frecuentemente a lo que se le llama “irse por las ramas” pero lo hace de manera ordenada. Mantiene una organicidad en su relato. Para mí fue una revelación. Me pregunté si sería capaz de escribir algún párrafo sin seguir una trama específica pero hilvanando coherentemente los saltos de temática. En definitiva me propuse plagiar a mi abuela. Me tomé un par de whiskys y solté la mano. A continuación les ofrezco lo que salió:

 

Yo tengo la teoría de que cuando tenés que explicar una cosa dos veces o no te supiste hacer entender o tu interlocutor no puso demasiado empeño en escucharte. Como verán es una teoría bastante pavota a simple vista.

Pero si lo analizamos bien, entre estas dos opciones navega gran parte de nuestra vida. O no sos entendido, o no quieren entenderte. Saber diferenciar cual de las dos opciones es la aplicable a una determinada situación podría ser la llave de la felicidad cotidiana. O siendo un poco menos optimista, ahorraría energías y tiempos malgastados. Como malgasta a veces uno el día mirando una película que no te gustó pero que cada vez que la pasan por tv te quedas mirando sin saber por qué carajo lo hacés...

 ¿Por qué será que uno vive haciendo cosas de las que no puede explicar el motivo por el que las hace?...

Sin ir más lejos uno vive buscando la felicidad pero después se pasa gran parte del año haciendo cosas que no contribuyen a alcanzar el goce...
 
Hablando de goce, cómo me gastaron este año los hinchas de River. No les pudimos ganar ni una sola vez. Espero que el 2015 sea mejor. Aunque no me hacen gracia los años impares y desconfío del 15 a pesar de que cuando voy al casino juego a la segunda docena y ese número es bastante salidor como un amigo que jugaba de arquero y ante cada pelota que caía al área salía con los puños y generaba más penales que el gringo Fabri cuando jugaba en Boca y se le tiraba de cabeza a los pies de los delanteros dentro del área... 

Área se llama el boliche de mi pueblo que lleva más de una década abierto y vaya a saber cuántas botellas de cervezas vendidas. Alguien tendría que seguir esas estadísticas...

Dicen que de cada diez hombres que van al gimnasio, seis abandonan antes de los dos meses. Por eso no hago ejercicio, yo seguro que formaría parte de los seis...

Anoche me contaron que mucha gente en el pueblo tuvo que ir más de seis veces al baño en menos de una hora. Dicen que hay un virus. Cuando no hay explicación aparece el virus para calmar las ansias de la población. El virus vendría a ser para los médicos lo que es Dios para la religión...

¿Existe todavía la “misa de gallo” en Navidad?...

Casi no hubo pirotecnia este 24 de diciembre. Veremos qué pasa para año nuevo. Es saludable esta iniciativa de ir quitando la costumbre ruidosa de las fiestas. Y conste que lo dice alguien que hizo estallar su casa con un par de baterías y “caramelitos” en la navidad del 90 y el vidrio de un auto con una bomba para el año nuevo del 2002...

¡Felices fiestas para todos, y no se olviden de sus abuelos!!...
Gracias abuela por permitirme plagiarte y por tu amor incondicional...

¿”La incondicional” no era un canción que cantaba Luis Miguel?

 

 

No hay comentarios.: